30 noviembre 2025

UNIÓN EUROPEA: PROYECTO PILOTO PARA LA GLOBALIZACIÓN

Si en pleno siglo XXI -donde tenemos Internet, teléfonos inteligentes, IA y toda una gama de posibilidades para estar bien informados- todavía no te has dado cuenta de que no pintas nada, deberías hacértelo mirar.

Creer que los políticos están ahí para cuidar de ti, que la democracia es el mejor de los sistemas de gobierno y que tienes libertad para decidir por ti mismo es creer en la trilogía de falacias más insidiosas que haya podido crear el ser humano.

No te ofendas, pero no eres libre. Tienes dueño. Tu dueño te posee. Posee todo lo que existe sobre la faz de la Tierra. Los grandes bancos, las grandes corporaciones, los Estados, los gobiernos, el Congreso, el Senado, los jueces, los fiscales, los ayuntamientos, el ejército, la policía, los medios de comunicación, las universidades, la energía, la sanidad, la ciencia, las tierras de cultivo, las materias primas y todo lo que te rodea es propiedad de tu dueño, incluido tú, por supuesto.

El planeta está en manos de una élite de psicópatas que se cree que tienen un “derecho divino” para hacer del mundo lo que le plazca. Esta élite ha compartimentado la sociedad y creado toda una serie de organizaciones e instituciones con el único propósito de perpetuarse en el poder. Pues bien. Ahora mismo, bajo el impulso de una serie de estúpidas ideologías con supuestos fines humanitarios, está llevando a cabo una agenda para llegar a controlar a toda la humanidad e imponernos lo que ellos llaman un Nuevo Orden Mundial.

Con el paso de los años han ido creando toda una serie de organizaciones (algunas opacas y otras no) con las que ejercer su poder. Estas organizaciones están compuestas en su mayoría por miembros de sociedades secretas (Masones, Rosacruces, Skull & Bones,…). Lo curioso, es que han hecho creer al ciudadano de a pie que son organizaciones filantrópicas sin ánimo de lucro. En definitiva, grupos que se dedican al “bienestar de la humanidad” por altruismo.

Entre estas estructuras de poder -hábilmente camufladas- se encuentran la ONU, el Banco Mundial, el FMI, el Real Instituto de Asuntos Internacionales, el Consejo de Relaciones Exteriores, el Grupo Bilderberg, el Club de Roma, el Comité de los 300, la Comisión Trilateral, el Instituto Tavistock, el FEM, la fundación Bill Gates, la Open Society y un larguísimo etcétera.

Evidentemente, a día de hoy la existencia de estas organizaciones es indiscutible. Otra cosa son sus verdaderas intenciones, ya que, aunque aparentemente se disfracen de humanitarias, en realidad trabajaban única y exclusivamente para instaurar un gobierno mundial.

De entre todas las estructuras de poder creadas por los globalistas destaca una en particular: la Unión Europea (UE).

La UE fue concebida como proyecto piloto donde aplicar todas las ocurrencias globalistas (ideología de género, política climática, agenda verde, migración,…) para, una vez aceptadas por los ciudadanos europeos, ser posteriormente exportadas al resto del mundo y dar así por zanjado, definitivamente, la implantación del Nuevo Orden Mundial.

Cuando se creó la UE todo el mundo pensó que de esa unión iba a salir un Estado más fuerte económicamente y con un régimen de libertades envidiable por el resto del mundo, ya que la supuesta libre circulación de ciudadanos y capitales lo haría posible. Sin embargo, nada de eso ha ocurrido. Al contrario, su economía en recesión está ahogando cada vez más a la clase media, sus idílicas calles son ahora estercoleros y las libertades están siendo pisoteadas día tras día. De hecho, la UE se ha convertido en el yugo opresor de sus propios ciudadanos.

La falsa pandemia del Covid-19 fue utilizada como catalizador para lograr la obediencia absoluta de la población. Después de que la élite comprobara con qué facilidad millones de personas aceptaron las regulaciones más distópicas y dispares, ahora van a por otra de sus prioridades: el control financiero total.

La UE, como laboratorio de pruebas de los globalistas, está creando un nuevo sistema financiero que eliminará el dinero en efectivo, las transacciones privadas, regulará el uso de criptomonedas, acabará con la privacidad financiera e integrará identificadores biométricos, monederos electrónicos, cuentas y pagos en una red de control total integral. La consecuencia de esto será una prisión financiera hecha de regulaciones, bases de datos, algoritmos e identidad digital poniendo fin a la libertad financiera.

Este nuevo programa financiero se ha estado gestando durante años y ahora se ha consolidado mediante leyes y regulaciones.

Pero la UE no solo está creando el sistema de identificación digital y el euro digital, sino un modelo integral de control social.

A partir de enero de 2027 entrará en vigor un paquete de medidas con varios conjuntos de regulaciones dictatoriales que no han sido votadas por los ciudadanos. Evidentemente, estas regulaciones tendrán consecuencias directas en nuestras vidas y no precisamente buenas. La pregunta es: ¿haremos algo al respecto? Me temo que no, ya que nosotros, el “populacho”, nunca hacemos nada.

Cuando hablas con la gente, prácticamente todos desean un cambio. Sin embargo, a la hora de la verdad resulta que nadie quiere cambiar. Esto es debido a que la sociedad tiene una epidemia de “tontos útiles inteligentes”: personas que pueden diseñar un avión o programar un software informático, pero que son incapaces de ver la realidad y, sobre todo, cuestionar lo que no tiene sentido, tal y como vimos durante la falsa pandemia: personas inteligente que sucumbieron al engaño

Después de lo vivido en los últimos cinco años algunos hemos aprendido que ser una persona inteligente no es sinónimo de tener resistencia al control mental, ya que nos educaron (entrenaron) para obedecer, no para pensar. De ahí que personas inteligentes -altamente cualificadas en determinadas materias- no puedan reconocer el engaño, incluso cuando lo tienen delante de sus propias narices.

Sí, la UE es un engaño y el proyecto piloto del globalismo, así que cuanto antes salgamos de ella mejor. La única esperanza que tenemos es que Alemania dé el primer paso y tome la iniciativa. De ser así la UE será un bonito cadáver, no me cabe la menor duda.

¿En qué me baso para decir esto?  Pues en las declaraciones que hizo El coronel Douglas Macgregor (exasesor del jefe del Pentágono), en una entrevista del 19 de noviembre de 2025, donde aseguró que era inevitable que Alemania abandonara la OTAN y la UE.

Macgregor argumentó lo siguiente: “Los globalistas son una reliquia de la Segunda Guerra Mundial. El dicho “La OTAN existe para mantener a los rusos fuera y a los alemanes abajo” ha humillado a los alemanes durante décadas. Ahora se acabó. El próximo gobierno será nacionalista. Posiblemente, no de Alternativa por Alemania (AfD), pero será un gobierno de “Alemania primero”, el cual sacará a Alemania de la UE. Macgregor siguió diciendo: “Alemania ha sido explotada, desindustrializada, inundada de migrantes y criminalizada, y las generaciones más jóvenes ya no quieren eso”.

Esto no sólo está pasando en Alemania, sino en la mayoría de países de la UE. Concretamente, en España han saltado todas las alarmas porque, según una encuesta, el 36% de los españoles está a favor de lo que supuso Franco para España. Pero lo peor no es eso, sino que el 52% de los jóvenes menores de 35 años (que no conocieron la dictadura) perciben a Franco como un dirigente adecuado para el momento convulso actual. De ahí que partidos políticos como VOX o SALF (ultranacionalistas) se estén nutriendo del voto de una pléyade de jóvenes con un futuro incierto en una España desolada por los burócratas de Bruselas.

La pregunta es: ¿Tendrá razón Macgregor? ¿Será posible que Alemania abandone la UE? No sé si será posible, pero si deseable para muchos.

Todos esos políticos que se asombran del avance de los partidos nacionalistas deberían reflexionar y preguntarse si no tendrá que ver con las políticas regulatorias que nos impone la UE. Las ridículas ideologías de género están volviendo imbéciles a nuestros jóvenes que ya no saben lo que son (sólo tienes que ver un programa de “Frist Dates”). La agenda verde -con sus estúpidas regulaciones para salvar el planeta- prohíbe circular a millones de europeos por las ciudades con sus vehículos de combustión. Miles de ganaderos europeos se ven obligados a cerrar sus explotaciones al no poder hacer frente a las draconianas medidas regulatorias de Bruselas. Nuestras ciudades están siendo invadidas por una masa ingente de migrantes irregulares que están ocasionando serios problemas de convivencia. El multiculturalismo impuesto por Bruselas ha cambiado por completo la fisonomía de nuestras ciudades convirtiéndolas en impersonales y caóticas. Y por si todo esto no fuera suficiente, nos amenazan constantemente con una guerra contra Rusia. En fin, que podríamos seguir enumerando hasta mañana una lista interminable de regulaciones y despropósitos que están acabando con lo que fue Europa: la envidia del resto del mundo.

Personalmente, no tengo nada en contra de una Europa unida, pero si esto es lo mejor que la unión puede hacer por nosotros mejor volver a lo de antes, recuperar nuestra soberanía y parar de una vez por todas esta locura globalista. 

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